Una prueba, también llamada entrenamiento de captación, es uno de los entrenamientos más difíciles que diriges como entrenador de base. En 90 minutos observas a 20 o 30 niños, la mayoría de los cuales ves por primera vez. Estás bajo la mirada de los padres y tienes que tomar una selección que aguante toda una temporada. Y al final hay decisiones que son muy reales para un niño: dentro o fuera.
En esta guía planificas paso a paso una prueba de fútbol juvenil justa. Reconoces qué se puede evaluar de verdad en 90 minutos. Encontrarás cuatro ejercicios probados que hacen visibles justo esas cualidades, más un proceso de evaluación que al final no deja lugar a discusiones con los padres. Al final encontrarás una lista para llevar contigo. El marco general, qué es el talento y cómo se desarrolla, está en nuestra guía de desarrollo de talento en el fútbol base.
Por qué las pruebas son más difíciles de lo que parecen
La impresión que un niño deja en 90 minutos dice poco sobre el niño completo. Es una instantánea bajo condiciones muy concretas: compañeros desconocidos, un entrenador desconocido, la presión de ser observado, quizá un mal día en el colegio antes. Cuatro trampas aparecen en casi todas las pruebas:
- El día concreto en vez de la capacidad. El chico que hoy no acierta nada marcó tres veces en cinco minutos en el entrenamiento del club la semana pasada. Eso no lo ves.
- El jugador más ruidoso no es el mejor jugador. Quien no para de dar indicaciones, pedir el balón y reclamar espacio parece dominante. Eso no es lo mismo que ser decisivo.
- Tus propios tipos de jugador favoritos. Si tú mismo fuiste un mediocentro técnico, el mediocentro técnico te llama la atención. El lateral discreto pero que cubre espacios no te llama la atención.
- Mes de nacimiento y madurez física. Un niño del primer trimestre del año de nacimiento suele ir casi un año por delante biológicamente de uno nacido en diciembre, es decir, más alto, más rápido, más fuerte. Eso parece talento y es el sesgo de selección mejor documentado en el fútbol base. Contramedida: la fecha de nacimiento en la hoja de evaluación y discutir por separado los dos semestres del año en el cuerpo técnico.
Efecto de la edad relativa: a quién se selecciona
Distribución de jugadores seleccionados en los cuatro trimestres de nacimiento de un año en equipos de élite sub-17 alemanes.
Contramedida: la fecha de nacimiento en la hoja de evaluación y discutir por separado ambos semestres del año en el cuerpo técnico.
Augste & Lames (2011): The relative age effect and success in German elite U-17 soccer teams. Journal of Sports Sciences 29.
Estas trampas no las evitas con concentración. Solo puedes desactivarlas con el diseño de la prueba. Los 90 minutos tienen que bastar, porque rara vez hay más. Así que en ese tiempo tiene que pasar suficiente cosa visible como para que el sesgo se reduzca.
Madurez en vez de talento: el error que sí puedes corregir
De las cuatro trampas, una no solo es desactivable sino corregible de forma activa: la madurez. El efecto de la edad relativa de la sección anterior es solo su punta de calendario. Lo decisivo no es el mes de nacimiento sino la madurez biológica, y esa puede diferir en más de dos años entre dos niños de la misma edad.
Misma edad, madurez muy distinta
Ambos jugadores tienen la misma edad de calendario. La impresión en bruto el día de la prueba favorece al de maduración temprana; solo la visión ajustada por madurez muestra la capacidad real.
Ambos tienen 13;0 años por calendario
En bruto, A parece claramente más fuerte. Ajustado por madurez, B queda por delante: A se beneficia sobre todo de una ventaja de madurez, no de más capacidad. Valores ilustrativos.
Lógica según bio-banding (Cumming et al. 2017; Nöcker 2024), evidencia del RAE Augste & Lames (2011).
En el fútbol base, el bio-banding es la forma establecida de manejar esto: los jugadores se agrupan no por edad de calendario sino por estado de madurez biológica, distinguiendo entre maduración temprana, a tiempo y tardía. Para una prueba no necesitas ninguna medición de madurez con aparatos. Basta con estimar la madurez a grandes rasgos (altura relativa al año de nacimiento, un estirón visible) y anotarla en la hoja, para que el cuerpo técnico no coloque automáticamente al chico de 13 años de maduración temprana por encima del delgado de maduración tardía.
El bio-banding no es, sin embargo, un cheque en blanco. Para una prueba no significa "separar por madurez" sino "tener la madurez en mente": cuando un jugador físicamente superior domina, pregúntate si ves capacidad o una ventaja de madurez que se igualará para la sub-16. Que una prueba refleja además dónde crece un niño y las oportunidades que ha tenido hasta ahora lo profundiza nuestra guía de desarrollo de talento en el fútbol base.
Qué puedes ver realmente en una prueba
Antes de montar estaciones, tienes que saber qué pueden mostrar esas estaciones. La mayoría de las pruebas no fracasan en la evaluación, sino en expectativas poco realistas sobre lo que es visible.
Qué puedes detectar en 90 minutos
Diseña tus estaciones para provocar la columna izquierda; ignora la derecha de forma deliberada.
Visible de forma fiable
- Primer contacto con el balón
- Orientación antes del control
- Velocidad de decisión
- Lenguaje corporal tras un mal pase
- Capacidad de aprender
Visible en parte
- Inteligencia de juego (solo desde 4 contra 4)
- Mentalidad bajo presión
- Constancia a lo largo de varias sesiones
Prácticamente invisible
- Entrenabilidad a 12 meses
- Carácter, conducta en el vestuario
- Potencial de desarrollo hasta sub-17
Rejilla de observación según Roth/Memmert (2002), acotada a la prueba de 90 minutos.
Visible de forma fiable en 90 minutos
- Primer contacto con el balón. ¿Qué tal controla el niño un pase a media altura? ¿Con qué pie? ¿El balón queda jugable?
- Orientación antes del control. ¿Mira a su alrededor el niño antes de que llegue el balón? ¿O solo lo ve cuando ya lo tiene en el pie?
- Velocidad de decisión. ¿Cuántos toques necesita entre el control y la siguiente acción? ¿Uno? ¿Dos? ¿Cuatro?
- Lenguaje corporal. ¿Cómo reacciona el niño tras un mal pase? ¿Insiste o se queda parado?
- Capacidad de aprender. Das una indicación corta durante un ejercicio. ¿La aplica el niño en el siguiente intento?
Visible de forma limitada
- Inteligencia de juego. Necesitas situaciones de juego, no ejercicios de estación. Solo se puede juzgar desde 4 contra 4 en adelante.
- Mentalidad bajo presión. Una prueba es presión, pero un tipo de presión específico. Un niño puede bloquearse bajo la observación de los padres y crecerse en un partido oficial, o al revés.
- Constancia. Una sesión no basta, por definición. Quien pueda organizarlo, planifica la prueba como dos o tres citas a lo largo de cuatro a seis semanas. Los programas de talento exitosos trabajan con observación de varios años, no con instantáneas únicas.
Prácticamente invisible
- Entrenabilidad durante los próximos 12 meses.
- Carácter, capacidad de integrarse en un equipo, conducta en el vestuario.
- Potencial de desarrollo. Quien con sub-13 ya parece formado del todo quizá quede atrás a los 16. Quien con sub-13 parece desgarbado quizá domine el año a los 16.
Un ejercicio de humildad primero: ¿qué tan bien predice lo que mides el día de la prueba quién jugará dentro de cuatro años? Poco. El talento no es un valor fijo que se lea pronto. Los niños se desarrollan a saltos: quien hoy parece fuerte no tiene por qué serlo dentro de cuatro años. Sobre todo las mediciones físicas y técnicas aisladas, como el tiempo de sprint, los toques o la velocidad del disparo, parecen objetivas pero dependen al máximo de la madurez y al mínimo de lo que perdura. De todos modos, esos valores físicos se pueden entrenar, por ejemplo con entrenamiento de fuerza de salto, en lugar de leerlos como talento fijo. Lo que más dice sobre el futuro es cómo aprende un niño y cómo maneja los errores. Eso no lo puedes medir en 90 minutos, pero sí crear situaciones en las que se haga visible. A eso apuntan justo los siguientes ejercicios.
Cuatro ejercicios para tu prueba
Una franja de 90 minutos se divide bien en cuatro bloques de unos 15 minutos más calentamiento, pausas y cierre. Cada estación provoca una dimensión de observación específica. Que las estaciones 3 y 4 sean formas jugadas de campo reducido no es casualidad: la inteligencia de juego y la creatividad se muestran en situaciones de juego reales, no en ejercicios aislados.
El plan de estaciones de 90 minutos
Calentamiento, cuatro estaciones de observación, partido final como estación de carga, representado de forma proporcional al tiempo.
Recomendación empírica; comparable a las guías de entrenador de los centros regionales de la DFB.
Estación 1: técnica bajo presión de tiempo
Estación 1: técnica bajo presión de tiempo
Cuadrado de 8x8 metros, cuatro jugadores, dos balones. El entrenador da indicaciones desde fuera.
Un cuadrado de 8x8 metros, cuatro jugadores dentro, dos balones, pase y control por turnos. A los tres minutos, un entrenador se acerca al borde y da indicaciones ("solo pie derecho", "primero mira, luego controla", "un toque menos"). Observas:
- ¿Quién se suelta de su lado favorito?
- ¿Quién escucha y ajusta?
- ¿Quién sigue como antes?
Eso es primer contacto, capacidad de aprender y atención en un solo ejercicio.
Estación 2: 1 contra 1 con decisión
Estación 2: 1 contra 1 con decisión
Atacante con balón, defensor, un compañero libre detrás. ¿Superar al defensor o ceder el balón?
Atacante y defensor parten de conos enfrentados. Detrás del defensor hay un compañero libre. El atacante tiene dos opciones: regatear al defensor o servir al compañero libre. La decisión tiene que ser rápida, porque el defensor presiona de inmediato.
Lo que ves aquí no es quién regatea mejor. Ves quién decide siquiera en vez de ejecutar una acción de forma automática. Un niño que regatea en cada situación no ha tomado una decisión. Un niño que siempre pasa, tampoco.
Si quieres entrenar la base del regate antes de la prueba, encontrarás ejercicios adaptados a la edad en el artículo de ejercicios de regate para sub-9, sub-10 y sub-11.
Estación 3: 4 contra 4 con comodines
Estación 3: 4 contra 4 con comodines
Dos equipos de cuatro, dos comodines que siempre juegan con quien tiene el balón, porterías pequeñas, sin portero.
Dos equipos de cuatro jugadores, más dos comodines que siempre juegan con el equipo en posesión. Porterías pequeñas, sin portero, cuatro minutos de juego, luego se rota. Aquí ves:
- Inteligencia de juego en el colectivo (quién se suelta, quién se queda pegado al balón)
- Orientación en situaciones de juego reales
- Lenguaje corporal como parte de un equipo (quién dirige con calma, quién protesta, quién arrastra a los demás)
Importante: cuatro minutos es lo bastante corto para que la fatiga no distorsione la imagen, y lo bastante largo para que cada niño tenga varias acciones.
Estación 4: partido final con rotación
Estación 4: partido final con rotación
6 contra 6 en un campo más grande, 20 minutos continuos, cambios fluidos. La estación de carga.
Un campo algo más grande, 6 contra 6 o 7 contra 7, 20 minutos continuos con cambios fluidos. Esta es la estación de carga. Aquí ya no te interesa la técnica, sino:
- ¿Quién vuelve a apretar en el minuto 15?
- ¿Quién entra en modo "por hoy me basta" en el minuto 12?
- ¿Quién asume responsabilidad cuando se pone difícil?
Mantener el proceso justo y transparente
Las estaciones son solo la mitad. La otra mitad es cómo observáis, documentáis y decidís. Cuatro reglas que marcan la diferencia en la práctica:
Dos observadores por estación. Dos observadores por estación, anotando por separado, comparando al final. Si ambos tienen de forma independiente a los mismos jugadores en la mitad superior, es una señal fuerte. Si divergen, es una señal aún más importante: entonces tenéis que discutir en el cuerpo técnico por qué lo veis distinto.
Dos observadores por estación
Dos observadores anotan de forma independiente. La imagen fiable solo surge al comparar.
Recomendación de la formación de entrenadores de la DFB; lógica de consenso comparable a Roth/Memmert (2002).
Una hoja de evaluación uniforme. De tres a cinco criterios por estación, escala de 1 a 4. Nada de 1 a 10, nada de decimales. Cuatro niveles bastan: claramente por debajo del nivel, en el nivel, por encima del nivel, muy por encima del nivel. Más granularidad finge una precisión que no existe.
Qué va en la hoja: cinco dimensiones en vez de una
Una buena hoja de evaluación no solo refleja lo más fácil de contar. La evaluación del talento en las academias coloca de forma deliberada los requisitos técnicos, tácticos y físicos junto a los rasgos psicológicos y sociales, en lugar de dejar que domine una dimensión. Para tu hoja de prueba basta con un criterio por estación de estos cinco campos:
- Técnico: primer contacto, manejo del balón bajo presión.
- Táctico: decisión, orientación antes del control, comportamiento en el espacio.
- Físico: arranque, repetibilidad, comportamiento en el duelo (aquí descuenta la madurez de forma consciente, ver arriba).
- Psicológico: reacción a los errores, disposición al esfuerzo, capacidad de aprender.
- Social: comportamiento con los compañeros, trato con el grupo desconocido.
El sentido no es calificar a cada niño en cinco dimensiones, sino asignar cada estación de forma deliberada a una dimensión, para que al final no aparezca cuatro veces lo mismo (normalmente físico y técnica) en la hoja. Si tus cuatro estaciones cubren cuatro campos distintos, tu imagen global es automáticamente más amplia que la típica impresión de "es rápido y marca".
Petos con números grandes. Memorizar nombres no funciona cuando hay 25 niños en el campo a la vez. Petos con números bien legibles en pecho y espalda, más una lista "número 7 = Max Mustermann". Quien a los 30 minutos aún tiene que adivinar qué niño acaba de puntuar ya ha perdido la mitad de la observación.
Comunicación previa con los padres. Un correo corto una semana antes de la prueba: qué pasa, quién decide, cuándo hay respuesta y, sobre todo, que los padres no griten desde la banda. Si eso queda claro de antemano, te ahorras 90 minutos de ruido de fondo y un debate al final. Quien quiera respuesta por escrito después de la prueba la recibe la semana siguiente, no en el coche de vuelta a casa.
Y un punto para el propio correo: una no selección es la valoración de una instantánea, no un veredicto final sobre el niño. Poner esa frase en la carta a los padres y señalar el propio camino del club, futuras pruebas u ofertas de entrenamiento abiertas reduce de forma apreciable el riesgo de abandono entre los niños no seleccionados. Al fin y al cabo, los niños con poco tiempo de juego suelen dejar el club: no porque abandonen el juego, sino porque no se les deja jugar.
Una sola prueba es solo el principio
Incluso la mejor prueba de 90 minutos sigue siendo una instantánea, y las instantáneas se equivocan. La consecuencia no es hacer la prueba infalible, sino entenderla como el primer punto de una observación más larga. Las trayectorias de talento exitosas casi nunca descansan en una selección única, sino en captación y desarrollo repetidos a lo largo de años.
De ahí salen tres cosas prácticas. Primera: planifica una nueva prueba. Quien se quedó fuera por poco se vuelve a ver en tres meses, no solo la temporada siguiente. Segunda: mantén a la vista a los de maduración tardía de forma consciente. Quien va por detrás biológicamente (ver madurez) es el candidato más probable a quien una prueba única descarta sin razón, y a la vez el más probable a adelantar a los 16. Tercera: diseña las transiciones. El desarrollo logrado es una cadena de retos abordables puestos de forma deliberada, no un único momento de selección.
Eso también cambia cómo cae una no selección: no como un punto final, sino como un estado de hoy con una fecha siguiente concreta. Por eso justamente la carta a los padres de arriba lleva una fecha de respuesta y no un veredicto.
Lista: una prueba en 90 minutos
Después de todos los principios: esta es la lista operativa que llevas contigo el día mismo. Sigue la misma lógica que nuestra lista del torneo, solo que para la prueba.
Una semana antes
- Fecha, campo y hora confirmados
- Lista de participantes cerrada, correo a padres con el desarrollo enviado
- Equipo de observadores informado (al menos dos por estación)
- Hojas de evaluación impresas, un taco por observador
- Petos con números, lista de número a nombre preparada
- Material: conos, balones, porterías, bolígrafo, tableros con pinza
30 minutos antes del inicio
- Estaciones montadas y practicables
- Observadores asignados por estación, hojas repartidas
- Bienvenida a los niños planificada (quién eres, qué pasa, qué no)
- Zona de padres claramente delimitada
Durante los 90 minutos
- Calentamiento de 10 minutos (suave, sin presión de evaluación)
- Estaciones 1 a 4, 15 minutos cada una más 2 minutos de transición
- Pausas tranquilas con bebida, sin charlas con padres entremedias
- Partido final como fase de observación deliberada, no como despedida
Justo al terminar (30 minutos)
- El cuerpo técnico junto, comparar hojas
- ¿Dónde están los casos claros (arriba y abajo)?
- ¿Dónde divergen las observaciones, y por qué?
- Anotar la selección provisional, comunicar a los padres solo al día siguiente
La primera sesión de equipo tras la prueba es un buen arranque para justamente esta perspectiva más larga. Cuando tu nueva plantilla esté lista, vale la pena planificarla como un pequeño torneo interno: partidos cortos, equipos mezclados, una primera impresión real de equipo. Cómo montar ese primer torneo a nivel deportivo, organizativo y mental está en nuestra hoja de ruta para preparar el torneo.
Planificar mi primer torneo interno tras la pruebaGratis y sin registroDescargar la lista
La prueba de 90 minutos como plantilla de planificación imprimible: estaciones, hoja de observación, modelo de correo a padres y rejilla de selección. Imprímela, engánchala al tablero el día de la prueba.
Pruebas de fútbol juvenil – ChecklistPlantilla de planificación para 90 minutosDescargar PDFFuentes
- Augste, C., Lames, M. (2011): The relative age effect and success in German elite U-17 soccer teams. Journal of Sports Sciences 29. Evidencia del RAE en el fútbol base alemán.
- Roth, K., Memmert, D. (2002): Sportspielübergreifende Talentförderung. BISp-Jahrbuch. Situaciones de prueba de juego como inventario diagnóstico validado; problema de abandono entre niños no seleccionados.
- Sarmento, H. et al. (2026): The road to expertise in U-20 football world champions. International Journal of Sports Science & Coaching. Captación de varios años en vez de instantánea única en programas de talento exitosos.
- Andronikos, G. et al. (2026): A Qualitative Investigation of Successful Junior-to-Senior Transitions in Elite Athletes. Athens Journal of Sports 13(1). Retos estructurados del entrenador como mecanismo de desarrollo.
- Wein, H.: Spielintelligenz im Fußball. "El talento se desarrolla en el encuentro repetido de muchos jugadores en el campo reducido."
- DFB: Wettbewerbsformen im Kinderfußball, edición 09/2024. Documenta los formatos de campo reducido en los que se apoyan las estaciones 3 y 4.
- Abbott, A. (2006): Talent Identification and Development in Sport. Tesis doctoral, University of Edinburgh. El talento como proceso multidimensional y dinámico; el rendimiento actual es un predictor débil del potencial.
- Thomas, A. (2020): Prädiktive Relevanz leistungsmotivationaler Merkmale im Nachwuchsleistungssport. Tesis doctoral, TU Kaiserslautern. Condiciones bajo las cuales los rasgos psicológicos sirven para procesos de selección.
- Krause, K. (2013): Entwicklung einer Talent Balanced Scorecard im professionellen Nachwuchsfussball. Tesis doctoral, Universidad de Stuttgart. Un sistema de criterios multidimensional para la evaluación del talento.
- Nöcker, C. A. (2024): Talententwicklung durch Bio-Banding im Fußball. Tesis doctoral, Universidad Alemana del Deporte de Colonia. Agrupación por madurez y sus efectos motivacionales.
- Cumming, S. P. et al. (2017): Bio-banding in sport. Strength & Conditioning Journal 39. Definición de maduración temprana, a tiempo y tardía según el estado de madurez biológica.



